Las alteraciones en los ojos del bebé pueden ser un signo de enfermedad

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Después del nacimiento del bebé, la madre pasa por una fase de conocimiento de su hijo. La atención es necesaria y debe ser constante durante este período, incluyendo los ojos del pequeño. Esto es porque existen algunas alteraciones que pueden ser signos de una enfermedad.

A partir de los primeros meses, de acuerdo con el comportamiento de su bebé, es posible sospechar de alguna anomalía visual, que puede ser causa de irritación en los ojos u otros, y que pueden comprometer la visión.

Es preciso estar atentos a una mancha blanca en la pupila, un ojo un poco torcido, un párpado más caído que el otro o ambos muy caídos. Uno de los principales indicios es que el bebé no sigue los estímulos luminosos. Cuando el comportamiento es indiferente a la presentación de un foco de luz, la investigación debe ser inmediata.

Los bebés pueden presentar las mismas enfermedades que los adultos. Los más comunes son la obstrucción de las vías lagrimales, conjuntivitis, estrabismo, catarata congénita y la ptosis palpebral (párpados caídos).

Por esto, ante cualquier anomalía, es necesario tener una consulta con el oftalmólogo – es indicado que la primera vez sea alrededor del año de edad – y es necesario informar del problema para evitar que evolucione y sea tratado. No todos los problemas tienen cura, pero la detección temprana es importante para que se trate y se revise la visión lo antes posible, ya que los resultados son mejores.

Procedimiento común con los ojos del bebé

Una vez que el bebé salga del útero de la madre, es rutina que el obstetra coloque en los ojos del niño una gota de colirio. Es el nitrato de plata al 1%, que sirve para prevenir la conjuntivitis gonocócica, que puede ser transmitida de la madre al bebé en el canal del parto, en el caso de que la madre este infectada.

Sin embargo, los otros problemas mencionados anteriormente no se eliminan, por lo que es importante la atención sobre los cambios indicados por el médico.

No hay nada de qué preocuparse. Las estructuras oculares están madurando, y como él bebe de pocos meses pasa la mayor parte del día durmiendo, sus ojos permanecen lubricados.

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About the Author: Daniela Benza

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